Mi nombre es Jorge Davó Funes y nací en Santa Cruz de Tenerife el 21 de junio de 1982, el año de Naranjito.
Después de una infancia normal en la que pasaba largas horas dibujando e imitando lo que hacía mi padre en su mesa de estudio de aparejador, llegó a casa nuestro primer ordenador, un 386 con el Paint preinstalado, con el que empecé a hacer mis pinitos en dibujo digital. Con el 486 que vino años después cambié el Paint por el Photoshop 4.0 y usé por primera vez el CorelDraw! 5.0 descubriendo lo que era el dibujo vectorial. Ya en mi adolescencia, entró el Pentium 2 en casa y, en mis ratos libres, comencé a hacer diseños por amor al arte para familiares y amigos.
Después de terminar mis estudios de Bachiller en el Instituto Teobaldo Power, tuve que tomar una decisión; Bellas Artes o Publicidad... y aunque me costó, ganó la publicidad. Me matriculé en la Carrera de Marketing y Comunicación en Esmark, centro de estudios vinculado en Canarias a la Universidad de Vic (Barcelona), especializándome en publicidad y compaginando los estudios con algunos trabajos de diseño esporádicos. Fué el verano de 2003, justo al finalizar el segundo de los tres años de la carrera, cuando me propusieron realizar las prácticas de empresa en el Departamento de Marketing y Relaciones Públicas del Grupo de Comunicación EL DÍA, experiencia que a priori iba a durar tres meses y finalmente duró siete años y medio al contratarme, una vez concluido el periodo de prácticas, para desarrollar la parte creativa de las campañas, acciones de marketing y gestión de promociones y eventos de los distintos medios del Grupo. En los últimos tres años, además de estas tareas se me encomendó también la gestión de los blogs y redes sociales promocionales, así como el desarrollo de la mejora gráfica de la web www.eldia.es y las aplicaciones para iPhone y iPad. Esta etapa dentro del Grupo EL DÍA me sirvió para aplicar y ampliar gran cantidad de conocimientos tanto a nivel profesional como personal... toda una experiencia en varios sentidos :)En la actualidad, mientras aguardo por otra oportunidad laboral, sigo realizando trabajos esporádicos para distintas entidades y empresas y continúo formándome en varias materias para mejorar como profesional; por un lado estoy realizando el Curso de Community Management de la Fundación Uned, de 4 meses de duración y por otro la Carrera de Artes Visuales del Instituto Artes Visuales (Jerez de La Frontera), de tres años de duración.
No quiero terminar esta presentación sin decirte que es para mi un honor que estés viendo mi página personal. Espero que los contenidos sean de tu agrado.
Entrada 02: Ampliando memoria…
Últimamente estoy que tiro la casa por la ventana. Si ya el otro día hice una inversión importante en cambiarme el chip, lo de hoy no es para menos; me estoy ampliando la memoria para poder abarcar más procesos de forma simultánea.
Cuando queremos hacer muchas cosas a la vez, si no las planificamos y organizamos de forma correcta, en la mayoría de casos suele ocurrir que tocamos todo poco y mal, por lo que es necesario optimizar nuestro tiempo y procesar cada una de las tareas de una forma más eficaz. Precisamente eso es lo que me ha ocurrido últimamente.
¿La solución? Aprovechar para terminar de defragmentar el disco, consiguiendo así reordenar todos y cada uno de los procesos en curso dándoles prioridades según su importancia, tiempo de ejecución necesario y demás variables que pueden influir en que la tarea en cuestión se desarrolle de una forma óptima. Además, con esta ampliación de memoria, lo que logro es tener la capacidad de utilizar nuevos recursos que me facilitan mucho el trabajo, en general herramientas 2.0 que previamente no utilizaba, no sólo por no poseer la capacidad necesaria para ello, sino muchas veces por desconocimiento (y en algunos casos falta de interés, lo reconozco).
Una vez superado este punto me atrevo a lanzar una reflexión al aire; cuando la dinámica diaria te coma, cuando te agobies porque piensas que no tienes tiempo material para llevar a cabo todas y cada una de las tareas a realizar, párate. Dedícate un día a organizar, estructurar, priorizar tareas y piensa en la forma más eficaz para optimizarlas y encajarlas porque se puede. La gran mayoría de las veces prima la calidad del tiempo que utilizas, no la cantidad… y si necesitas saber dónde compré la memoria me avisas que ahora está a buen precio :)
Entrada 01: Cambiando el chip…
Hoy toca, una vez más, revisión de piezas.
A pesar de que el protocolo lo aconseja una vez al año, estos últimos meses he tenido que realizar el chequeo de hardware un total de cinco veces. Del software prefiero no hablar todavía, que con ese tema tengo varios quebraderos de procesos.
El caso es que a pesar de que todos los elementos de mi mecánica funcionan de forma correcta y se encuentran dentro de los niveles de desgaste aconsejados en mi manual de instrucciones, ninguna de las revisiones ha sido plenamente satisfactoria. Pero hoy por fin creo que hoy he dado con el problema raíz; el chip.
Después de mucho investigar e informarme, me he dado cuenta de que tengo que cambiarme el chip de actuación y ejecución de procesos racionales y cognitivos. Deshechar el que hasta ahora llevaba y pasar a la versión 3.0, que según rezan sus especificaciones técnicas; “a pesar de que por ahora seguirá funcionando con la versión 2.0 del software, le da la posibilidad al usuario de generar procesos de nivel 3.0 altamente creativos y diferenciados del resto”. Un desembolso importante pero que estimo necesario en estos tiempos que corren.
Una vez instalado correctamente noto algo extraño… distinto. Mis bytes de datos me envían mensajes sueltos, inconexos, que no logro descifrar… experiencia de usuario, viviencias, usabilidad, diferenciación, realidad interactiva, nuevos soportes… no me explico que es lo que ocurre… defragmentaré mi disco para tratar de ordenar toda esa información y os comentaré algo al respecto en cuanto pueda.
Entrada 00: Arrancando motores…
Tras varias semanas notando algo extraño moviéndose dentro de mi, me decido a poner en marcha el protocolo de seguridad; invierto mis ojos dirección a mi cerebro y activo el modo “escáner interno” tal y como dice mi manual de instrucciones para estos casos. Fue justo en ese momento cuando me di cuenta de lo que sucedía; eso que no paraba de dar vueltas por mi masa encefálica era un gusanillo. Por lo que parecía el tío se reía y se le veía nervioso… más bien ansioso… fue entonces cuando lo entendí. Lo que quería era salir, escapar.
Casi tres días después logré que confiara en mí y saliera a través de una de mis ideas vía conexión wifi, materializándose sobre mi mesa con la forma de una de esas galletitas de la suerte que tienen un pequeño mensaje dentro. No lo dudé y la abrí, aunque el contenido me sorprendió. El texto exacto del mensaje era el siguiente:
“Coge todas aquellas noticias, impresiones, ideas, recursos, campañas y curiosidades relacionados con el marketing y la publicidad que sean degustadas y procesadas por tu maquinaria cerebral y comparte con los demás tu digestión. No seas egoísta. Crea un blog”.
Justo en ese instante, las letras del mensaje subieron flotando hacia el techo de la habitación convirtiéndose en fuegos artificiales. Fue extraño, casi diría que paranormal, pero en lugar de coger el móvil para sacarle una foto y enviársela a Iker Jiménez, decidí que quizás (y sólo quizás), lo del blog podría no ser tan mala idea… acto seguido abrí mi manual de instrucciones justo por la página ciento cuarenta y tres cuyo epígrafe rezaba “Cómo activar los procesos creativos”.
Tras la puesta en marcha y una vez comprobado que todos los niveles cerebrales se encontraban a pleno rendimiento, entrelacé los dedos, los chasqueé y comencé a escribir lo siguiente en el apartado donde ponía título: “Arrancando motores…”